Desde tiempos inmemoriables, las albóndigas han formado parte de nuestra mesa. Las comenzamos a comer los domingos en casa de nuestros abuelos, sin importar la estación en la que nos encontrásemos. Después nos comenzamos a sentir unos auténticos cocinitas y decidimos innovar creando nuestras propias albóndigas, cada vez con unos ingredientes diferentes: cerdo, pollo, bacalao, atún… Hasta que llegó la V Gama de Dapsa y nos dimos cuenta de que comer bien y sano era mucho más sencillo de lo que pensábamos.

Sabemos que os encanta probar sabores nuevos y dar a vuestro paladar ese capricho que se merece. No os gusta probar siempre lo mismo y es algo que tenemos en cuenta desde nuestros inicios. Por ello, sacamos dos versiones de uno de nuestros productos estrella: albóndigas de marisa y albóndigas de la abuela. Si el curry y otras especias han hecho que os convirtáis en amantes de los nuevos sabores, os recomendamos las primeras. Si por el contrario preferís los platos de toda la vida y recordar así vuestra infancia, sin duda os decantaréis por las segundas. Cuando la elección es posible, el resto sobra.

                              Albóndigas de la abuela-DAPSA

Queridos acompañantes

Aunque no siempre hablemos de ello, las personas damos gran importancia a las guarniciones que acompañan nuestro plato principal. En no pocas ocasiones hemos dudado delante de los camareros sobre si preferimos patatas fritas o ensalada, un poco de arroz blanco o unas verduras en tempura. Además, en algunos países el acompañante resulta casi tan importante como el plato que aparece en la carta: se sirve en grandes cantidades, con mucho mimo y esmero.

Las albóndigas, al igual que el pollo, son platos fáciles de combinar, y por tanto podemos acompañarlas de aquello que más nos apetezca en el momento. Unas patatas fritas con un poco de pimienta pueden ser la perfección para algunos. Sin embargo, para aquellos que prefieran evitar los fritos y hacer honor a la dieta saludable, lo mejor será tener cerca un cuenco con un poco de ensalada, unas verduras al gusto, patatas cocidas, arroz blanco, unas crudités o algo de brócoli y coliflor. Si cada día probamos nuestras albóndigas con algo diferente, daremos con la guarnición que más nos va. Sobre gustos no hay nada escrito.

 

En los momentos en los que el tiempo es oro, y en los que solo nos apetece relajarnos y disfrutar de las oportunidades que nos traen las altas temperaturas, el camión de Dapsa llegará a vuestros hogares para  que nada os falte. Es el momento de relajarse y dejar que cuidemos de vosotros como os merecéis. 

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